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Brindis: la historia de un símbolo universal de celebración

Salud, Cheers, Santé, Chin Chin, Kampai o como quiera que lo digas, la idea es mostrar afecto y fraternidad.

El Brindis es uno de los símbolos internacionales de celebración. Un gesto común que no entiende de nacionalidades y que es parte del ritual de cualquier celebración y una expresión de alegría o, incluso, de duelo. 

Un acto que habla por sí mismo, pues esa acción de chocar las copas, tarros, o vasos es una acto reconocido de fraternidad. Y aunque brindar sea un ingrediente más de muchos rituales, curiosamente desconocemos en gran medida de dónde procede esta gran tradición y cuál fue la motivación para que ese gesto popular se mantenga todavía hoy entre nuestras costumbres.

Más allá de cualquier interpretación moderna, es interesante conocer de dónde surge esta costumbre, pero como suele suceder en estos relatos de tradiciones, la historia puede tergiversarse en muchas ocasiones y complicarnos el tener una versión certera de cómo fue que comenzó.

Primer posible origen del brindis: envenenamientos

La historia comienza con asesinatos. En tiempos antiguos de conquistas, reinos y batallas la gente poderosa en su andar se iba ganaba muchos enemigos, por lo que iban por la vida sospechando de todo aquel que se les acercara. Una de las maneras más discretas y eficaces de eliminar a una persona en aquellos tiempos era envenenándolo, así que como la bruja de Blanca Nieves, era relativamente sencillo colocar una gotas de veneno en la comida o bebida de la víctima. ¿Pero qué tiene que ver todo esto con el brindis?

Cuenta la leyenda que en aquellos tiempos durante los banquetes el anfitrión debía demostrar que el vino no estaba envenenado, y que podía consumirse sin ningún problema. Así que ante sus invitados tenía que levantar su copa y mostrar que bebía de ella. El gesto de levantar la copa es hasta nuestros días una de las formas del brindis.

Dentro de estas mismas circunstancias de envenenamiento y sin dejar los tiempos antiguos, el acto de chocar las copas se hacía con cierto ímpetu, con la intención de que los vinos de ambas copas se mezclaran, para de igual manera dar certeza de que se podía beber con total confianza, pues todos bebían “el mismo” líquido. 

Otro posible origen: las ‘normas de etiqueta’

Ya dejando de lado el tema del veneno, pero sin avanzar tanto en la historia tenemos otra de las teorías más aceptadas. Durante esos grandes banquetes en donde había una gran cantidad de invitados la manera más práctica de hacerle saber a las personas del servicio que era momento de volver a llenar las copas era precisamente chocarlas entre ellas, ese sonido era una señal de “quiero más”. Casi como cuando se hace sonar una copa en un lugar ruidoso para llamar la atención y avisar que viene un brindis. 

¿De dónde viene la palabra brindis?

Esta es una historia un poco más reciente, se remonta al siglo  XVI y a circunstancias un tanto más certeras.

Tras las victorias y saqueos del ejercito del Emperador Carlos V los altos mandos de la fuerzas armadas tomaron la decisión de ofrecer estas victorias de una manera particular, en el acto de celebración se entonaba con vigor un “bring dir’s”. Una frase alemana que, traducida es algo así como: “te lo ofrezco”.  

Costumbres modernas y supersticiones del brindis

El brindis es un gesto muy común pero que no es exactamente igual en todos lados, o al menos se tienen algunas reglas que no está demás conocer para no quedar mal cuando brindamos con gente de otras latitudes. En Alemania por ejemplo es casi obligatorio mantener contacto visual mientras brindas, y las copas tienen que sonar si o si, y nada de brindar en pareja cruzando los brazos y menos servir más vino si la copa no está completamente vacía. 

La simbología del brindis en Japón es realmente especial, pues un brindis entre amigos es un gesto de lealtad de verdad importante, por lo que quien lo propone normalmente debe servir los vasos de los participantes.

En Georgia tienen una de las costumbres más singulares de brindar, como parte de la tradición del país, el brindis obliga a contar una historia antes de celebrarlo. Y no cualquier historia: más bien una que acabe dotando de protagonismo a la persona homenajeada. 

No podemos dejar de resaltar otras acciones que son casi universales para evitar, como brindar con el vaso vacío, o el brindar con agua u otro líquido que no sea alcohol, aunque si haces esto último tampoco es que sea realmente un atropello a la educación.      

¿Cómo brindar en otros idiomas?

Para terminar sabemos que posiblemente entablar una conversación para algunos sea muy complicado, pero no hay nada mejor para romper el hielo que un brindis, así que no importa en donde te encuentres o de que parte del mundo sea tu compañía, aquí te dejamos una lista como puedes echar ese grito de guerra en distintos idiomas. ¡Salud! 

Para brindar con lo que quieras, encuentra aquí las mejores opciones.

  • Italiano: Salute o chin chin
  • Alemán: prosit (pro-zit) o prost
  • Portugués: á vossa!
  • Esperanto: je via sano
  • Hebreo: Lechaym (Lechaim) (le-chaim)
  • Islandés: skál!
  • Catalán: salut!
  • Checo: přípitek
  • Danés: skål!
  • Francés: Santé!
  • Inglés: cheers
  • Japonés: kampai
  • Latín: salutem!
  • Ruso: Na zdorovje (nazdarobia)

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