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Celebremos al Martini, “el rey de los cocteles”

Quizás el coctel más famoso del mundo.

Es el trago favorito de muchas personalidades, Humphrey Bogart, Ernest Hemingway y, por supuesto, el espía más famoso del mundo James Bond, lo hicieron protagonista de su vida, novelas y películas, creando un icono que se ha extendido a lo largo de muchas generaciones. 

Consagrado como el coctel más sensual, sutil, elegante y lleno de glamour desde que se dio a conocer en la barra de algún bar, el Martini tiene un origen muy incierto, como suele suceder en estos casos de bebidas icónicas, su historia de origen tiene tantas versiones como recetas para prepararlo.

Entre las más aceptadas está una que nos dice que los orígenes del Martini como lo conocemos hoy en día están en una mezcla mucho más dulce, inventada en San Francisco por Jerry Thomas, un prestigioso bartender del Hotel Occidental quien creó el “Martinez” para la edición de 1887 de “La Guía del Bartender” y en 1888 aparece el primer uso documentado de la palabra “Martini”. 

No fue hasta 3 años después cuando Henry J. Wehman, otro bartender de la época, aclaró que la principal diferencia entre las dos recetas eran las proporciones utilizadas de ginebra y vermut.

Otra nos cuenta que el Martini parece haber sido creado en 1910 y su nombre fue heredado por el Sr. Martini, jefe de barra de la sala Knickerbocker Club de Nueva York en la primera década del Siglo 20.

Aunque la verdad, la teoría más convincente es la que atribuye el nombre de este coctel a la marca de vermú Martini & Rossi, de la que se tiene constancia desde mucho antes que existiese el Dry Martini.

Existen numerosas anécdotas relacionadas con este cóctel, como la que cuenta que cuando se derogó la ley seca en Estados Unidos, el presidente Franklin Roosevelt preparó un Martini en la Casa Blanca para oficializar el mandato.

Día del Martini

Como es ya una costumbre, desde hace algunos años cada 19 de junio celebramos el Día Internacional del Martini, uno de los cócteles más famosos del mundo.

Para algunas personas, la bebida es sorprendentemente fuerte y, a menudo, se necesitan algunos intentos para realmente involucrarse con ella. Pero en un momento u otro, sucederá algo especial: la bebida tendrá perfecto sentido, el velo se levantará y se volverá increíblemente atractivo.

De repente, la simple combinación de solo dos ingredientes parecerá la sinergia de sabores más obvia del mundo. Es quizás la combinación de sencillez y magia lo que hace de un Martini el rey de los cocteles.

Un Martini tradicional contiene solo ginebra y vermut seco servido extremadamente frío con una aceituna verde o limón como decoración. En la preparación más temprana del Martini, la proporción de gin a vermut fue de 1: 1, pero la cantidad de ginebra fue aumentando constantemente a lo largo de los años. En estos días, las proporciones varían de acuerdo con el gusto personal.

Ahora, antes de comencemos el homenaje al coctel más famoso y empecemos a preparar martinis es necesario conocer tres fundamentos para preparar un Maritni.

Agitado no Revuelto. Existe un gran debate sobre la preparación de lo que se consideraría el Martini perfecto.  En la década de los 40 el libro “Stork Club Bar Book” declaraba que la única diferencia real es en la apariencia. Ambas se utilizan para alcanzar la temperatura ideal de los ingredientes. No hay bueno o malo, es simplemente cuestión de gusto, pero si te asalta la duda recuerda la frase insignia de James Bond : “Un Martini, agitado no revuelto”

Dry o húmedo. Esto se refiere a la cantidad de vermouth que agregues a tu coctel. Un Martini seco tiene una proporción de 6:1 en relación a la cantidad de ginebra mientras que un Martini húmedo tiene 3 medidas de vermouth por 1 de ginebra (3:1).

Aceitunas o cítricos. La garnitura es el toque final de la preparación y una parte importante de la personalidad de tu coctel, puede ir desde una rodaja de cascara de algún cítrico a sabores más salados como la clásica aceituna. 

Ya que hay taaantas opciones para preparar y disfrutar esta bebida, siempre es bueno comenzar con la receta clásica antes de personalizar la tuya, así que comenzamos con:

Dry Martini

  • 60 ml de Ginebra
  • 10 ml de Vermut seco
  • Cáscara de limón o aceitunas para decorar

La preparación es muy simple, pero es importante tener lista una copa martinera en el congelador. Colocamos mucho hielo en el shaker (si lo quieres agitado) agregamos el vermut, la ginebra y agitamos 45 seg. aproximadamente o hasta que el shaker esté bien frio, servimos y colamos la bebida sobre la copa martinera bien fría. 

Roseamos un poco de los aceites de la cáscara del cítrico sobre la copa y decoramos con una aceituna o con la misma cáscara de cítrico. 

Al ser un coctel tan simple, sus variaciones son casi infinitas, te dejamos algunas de las más famosas: 

Vesper Martini, el favorito del 007

  • 90 ml de ginebra
  • 30 ml de vodka
  • 15 ml de Lillet Blonde (vermut francés)
  • Piel de limón, para adornar

Espresso Martini, un clásico moderno

  • 40 ml de Vodka Smirnoff No.21
  • 20 ml de licor de café
  • 25 ml de espresso fresco
  • 5 ml de jarabe de azúcar (opcional)

Martini Chocolate, una receta pecaminosa

  • 60 ml de vodka
  • 30 ml licor de Chocolate
  • 30 ml leche semidescremada (opcional)
  • 1 chocolate raspado para decorar

Martini Francés, te llevará a un café parisino

  • 60 ml de ginebra
  • 30 ml de jugo de piña
  • 7 ml de licor de frambuesa Chambord 

Sencillo, fino y elegante, ahora es el momento de practicar y homenajear este icónico coctel. Salud y Feliz Día del Martini. 

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