Espresso Martini: la historia detrás del cóctel que no pasa de moda
Si alguna vez pediste un trago que supiera a café pero, que te dejara con ganas de seguir la plática hasta tarde, seguro terminaste con un Espresso Martini en la mano.
No es casualidad que este cóctel lleve casi cuatro décadas en las barras del mundo entero. Detrás de esa mezcla de vodka, licor de café y espresso hay una historia de bartender inglés, un vodka sueco y un licor mexicano que, sin planearlo, terminaron bajo el mismo techo de Pernod Ricard.
Aquí te contamos cómo se armó esta combinación que ya es puro clásico.
El origen del Espresso Martini
La historia , que más conocemos apunta a Londres, a finales de los años ochenta. El bartender Dick Bradsell trabajaba en el Fred’s Club del Soho cuando una clienta… según cuenta la leyenda, una modelo que después se volvería famosa— le pidió algo que la despertara y, de paso, la dejara lista para seguir la noche.
Junto a la barra había una máquina de espresso recién instalada, así que Bradsell mezcló vodka, licor de café y un shot de café recién hecho.
Al principio, el trago se llamó “Vodka Espresso” y solo hasta los noventa empezó a servirse en copa de martini, cuando esa forma de copa se puso de moda. Desde entonces, la receta ha viajado por medio planeta sin perder su esencia.
Absolut, el vodka sueco que sostiene al Espresso Martini
Absolut nació en 1879 en Åhus, un pueblo al sur de Suecia, gracias a un empresario llamado Lars Olsson Smith, conocido en su época como “el rey del vodka”.
Por cierto, Lars Olsson Smith fue de los primeros en aplicar la destilación continua, un método que hasta hoy define la pureza de la marca.
Actualmente, Absolut sigue la filosofía “One Source”: todo el trigo, el agua y la destilación ocurren en la misma región sueca, sin excepciones.
En 2008, la marca pasó a formar parte de Pernod Ricard, uno de los grupos de bebidas más grandes del mundo, y desde entonces comparte casa con el otro ingrediente clave de este coctel: Kahlúa.
Kahlúa, el licor de café mexicano detrás del coctel
Mientras tanto, del otro lado del Atlántico, Kahlúa tiene raíces bien mexicanas. Nació en 1936 en Veracruz, de la mano de la casa Pedro Domecq, y su nombre viene del náhuatl, en referencia a una zona cercana al puerto veracruzano.
El licor se elabora con café arábico cultivado en la sierra, además de caña de azúcar y vainilla, lo que le da ese sabor dulce y tostado tan sabroso.
Con los años, la marca cambió de dueños varias veces hasta llegar también a Pernod Ricard en 2005. Así fue como un vodka sueco y un licor de café veracruzano terminaron compartiendo portafolio y, de paso, protagonizando el mismo cóctel en barras de todo el mundo.
Cómo preparar el Espresso Martini en casa

La receta clásica no tiene ciencia, aunque sí pide algo de técnica. el Espresso Martini vivió un segundo nacimiento masivo y actual entre 2021 y 2024 gracias a la pandemia.
Con el encierro, la gente se obsesionó con replicar la experiencia del bar en casa comprando máquinas de espresso compactas. Cuando los bares reabrieron, el trago se convirtió en el rey absoluto de TikTok e Instagram porque los algoritmos premiaban el video del líquido cayendo y creando esa espuma cremosa.
Hoy en día es el cóctel más pedido por los millennials y la Generación Z en Nueva York y Londres, desplazando por completo al Gin & Tonic como el trago sofisticado de la noche.
Ingredientes
- 45 ml de Vodka Absolut Azul
- 30 ml de Licor Kahlua de Café
- 30 ml de café espresso recién hecho (bien frío)
- Hielo (para la coctelera)
- 3 granos de café (para decorar)
Preparación
- Mezclar: Agrega el vodka, la Kahlúa y el café espresso en una coctelera con hielo.
- Agitar: Agita con fuerza durante unos 15 segundos para lograr la espuma dorada característica.
- Colar: Cuela el contenido en una copa de martini previamente enfriada.
- Decorar: Coloca los tres granos de café encima, los cuales simbolizan salud, prosperidad y buena fortuna.
Tres ideas espectaculares con Absolut y Kahlúa

Antes de seguir con al recetas te vamos a dar algunos datos del vodka:
Origen del nombre: La palabra proviene del eslavo voda (agua), por lo que su significado literal es “agüita”.
Uso medicinal primitivo: En sus inicios no era recreativo; se utilizaba como antiséptico, frotación contra el frío invernal y jarabe para el dolor.
La regla de los 40 grados: Dmitri Mendeléyev (creador de la Tabla Periódica) demostró científicamente que la mezcla molecular perfecta y menos dañina requería 40% de alcohol y 60% de agua, norma que se volvió ley en Rusia en 1894.
Evolución actual: Hoy en día se fabrica el primer vodka ecológico hecho de CO2, el cual captura gases contaminantes de la atmósfera para transformarlos en etanol purísimo mediante tecnología molecular.
2. Paletas de hielo de café con Absolut y Kahlúa.

Mezcla 200 ml de café frío, 30 ml de Kahlúa, 15 ml de Absolut y una cucharada de azúcar.
Después, vacía la mezcla en moldes de paleta y congela mínimo cuatro horas.
Son perfectas para el calor y para lucirte en la próxima reunión.
3. Tiramisú rápido con Kahlúa.

Remoja soletas en café frío con un chorrito de Kahlúa, alterna capas con queso mascarpone batido con un poco de azúcar, y espolvorea cacao encima.
Finalmente, refrigera un par de horas antes de servir.
Al final, el Espresso Martini con Absolut y Kahlúa no es solo una tendencia de redes sociales.
Es el resultado de una anécdota londinense, un vodka sueco con casi 150 años de historia y un licor de café que nació en Veracruz. La próxima vez que lo pidas en una barra, o lo prepares en tu propia cocina, ya sabrás toda la historia que carga esa copa.
Por lo pronto, solo queda decir: salud, y buen provecho.
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