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La historia de las especias: ajenjo

La madre de todas las hierbas.

El ajenjo se considera como la madre de todas las hierbas. Originaria de las regiones templadas de Europa y Asia, así como del norte de África. Es una de las hierbas que más propiedades y usos se le han ido encontrando a través de la historia. Los primeros en utilizarla fueron los egipcios, quienes la empleaban en muchos remedios desde medicinal hasta culinario, y que hoy en día aún permanecen algunas recetas que son celosamente cuidadas por la comunidad de los beduinos.

En medicina tradicional se emplea la infusión de las hojas ya sean frescas o deshidratadas para malestares del estómago, hígado, incluso sirve como desparasitante intestinal o como tratamiento para afecciones respiratorias. 

Los mitos que rodean a esta hierba son tantos, que las historias nunca terminarían. Una de las más sonadas fue gracias a los pintores de la belle époque. Los cuales consumían un licor de color verdosa y textura aterciopelada de nombre Absenta, o como se le conocía en esa época “el hada verde”. Esta hierba tiene un compuesto que se llama tuyona o thujone. Este compuesto es un psicoactivo neurotóxico relacionado con el alcanfor, el cual en dosis muy altas puede generar convulsiones y alucinaciones. Es justamente por ello que la absenta se volvió ilegal en muchos lugares, sin embargo, se ha comprobado que la cantidad que posee de este compuesto no es realmente significativa, por lo que en muchos otros países esta prohibición de elaboración y comercialización ya no existe. Otro de sus usos más comunes es que se emplea como digestivo, y en algunos lugares hasta como remedio para cólicos. 

El ajenjo además de ser la base de la absenta, también lo es del vermut. Otro licor que ha marcado varias generaciones y que ciertamente está haciendo un comeback que al parecer nadie esperaba. 

El sabor del ajenjo es marcadamente amargo, aunque posee un cierto dulzor al final que ayuda a sentirlo un poco menos agresivo. Como buen agente amargo, ayuda a darle balance a muchas bebidas y como ya había mencionado la absenta y el vermut son dos de ellas, sin embargo, también la podemos encontrar en algunos otros o al menos eso sospechamos; ya que, en casos muy específicos como el Chartreuse, las recetas son celosamente guardadas como secretos de iglesia. 

Vermouth sunrise

Ingredientes:

  • 60 ml. Vermouth Cinzano
  • 30 ml. Ginebra Beefeater
  • 60 ml. Jugo de naranja natural
  • 1 Aceituna
  • Twist de limón
  • Hielo

Preparación:

En un vaso old fashion con suficiente hielo, agregar el vermouth seguido de la ginebra; rellenamos con el jugo de naranja y decoramos con el twist de limón y la aceituna. Puedes hacer una pequeña brocheta con el twist y la aceituna para que se vea un poco más coqueto.

Vermouth dominical

Preparación:

En un vaso old fashion con suficiente hielo, agregar el vermouth, el twist de naranja y rellenar con un poco de agua mineral.

 Y listo, esta es una de las formas más tradicionales de tomar vermouth, es sencilla y deliciosa.

Dry martini

Ingredientes:

Preparación:

En un shaker, agregar hielo, el vermouth y la ginebra.  Y como diria el buen Bond, James Bond: “agitado, no revuelto”.

Servir colando en una copa martinera, decorar con las 3 aceitunas  insertadas en un palillo.

Magic

Ingredientes:

  • 30 ml. de Vermouth Martini E Rossi Rosso
  • 30 ml. de Ginebra Diega 
  • 15 ml. de Jugo de limón
  • 15 ml. de Amaretto Di Saronno
  • Hielo
  • Twist de limón
  • 1 Cereza maraschino

Preparación:

Enun shaker ocn suficiente hielo agregar el vermouth, la ginebra y el jugo de limón. Agitar vigorosamente hasta que forme una delgada capa de hielo. Servir colando en un vaso old fashion con hielo fresco,  despues con ayuda de la parte posterior de una cuchara, ir agregando de poco a poco el amaretto.  Torcer un poco el twist de limón para perfumar, y decorar con la cereza marrasquino.

Y para cerra este quinteto de cocteles, no podía faltar el unico, inigulable y muy chic: Negroni.

Negroni

Ingredientes:

Preparación:

Enun vaso old fashioned con suficiente hielo agregar la ginebra, seguida por el vermouth y finalizamos con el Campari. Torcemos un poco el twist de naranja para poder perfumar la parte superior de nuestro vaso con los aceites de la cáscara, decoramos con este mismo.

Y aunque en estas recetas el color verde característico del ajenjo no es tan perceptible, la intensidad de sus aromáticos y sobre todo de su amargor, siempre están presentes y no es fácil de ocultarlos. 

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