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México y el Vino: más de 4 siglos de historia

Desde la conquista hasta hoy, una apasionante evolución del vino mexicano.

El vínculo entre México y el vino tiene ya una larga historia. Con costumbres y tradiciones que llegaron del otro lado del mundo para adaptarse a nuestras tierras y nuestros climas hasta obtener una identidad propia.

Todo comenzó hace más de 450 años. Si bien, algunas culturas precolombinas ya preparaban ciertas mezclas de uvas silvestres con otros frutos y miel, fueron los conquistadores y misioneros europeos quienes trajeron la vid a nuestras tierras.  

Una vez consumada la conquista, la siembra y cultivo de la vid junto con la producción de vino se incrementaron rápidamente, pues comenzó a ser parte de la dieta y base de las creencias religiosas ya que era indispensable para celebrar la misa. Algunos escritos señalan que Hernán Cortés, ordenó que cada colono sembrara 1,000 pies de vid por cada 100 indígenas que tuviera en su posesión.

Cuenta la historia que conquistadores españoles partieron de Zacatecas a lo que hoy es Coahuila en busca de oro. Y en medio del desierto no encontraron oro, pero sí un verdadero oasis con manantiales y una gran abundancia de vides silvestres. Habían llegado a lo que hoy conocemos como Valle de Parras. Los exploradores se establecieron en este valle y fue entonces que comenzó la tradición de las casas vitivinícolas en México y América. 

Documentos señalan la fecha del 19 de agosto de 1597 como el formal nacimiento de la Hacienda de San Lorenzo. Estos documentos certifican a las Bodegas San Lorenzo (su nombre comercial) como la bodega vitivinícola más antigua del continente, y que hasta el día de hoy sigue trabajando bajo el nombre de Casa Madero. 

Fue entonces que desde hace más de cuatro siglos con la plantación de las primeras uvas viníferas europeas, esta historia y la pasión por el vino no ha hecho más que crecer.  

Regiones Vitivinícolas más importantes de México

Desde las primeras plantaciones de uva en nuestro país, productores, enólogos y sommeliers fueron descubriendo una gran variedad de terrenos propicios para el cultivo de la vitis vinifera. Estos terrenos se han extendido por catorce estado de la república donde se producen vinos de gran variedad y calidad reconocida en todo el mundo.

El Valle de Guadalupe… Un paraíso entre el mar y las montañas.

Entre el mar y las montañas del municipio de Ensenada, Baja California se esconde un valle en donde todo gira en torno al vino. Las bondades de su suelo y características de su clima además de un intenso trabajo de los primeros productores, permitieron al Valle de Guadalupe desarrollarse como la zona vitivinícola más importante de México.

El 90% de la producción de vinos nacionales provienen del Valle de Guadalupe, hogar de más de 100 casas vinícolas. Coexisten desde las pequeñas iniciativas hasta las clásicas etiquetas como L.A. Cetto, Monte Xanic o Bodegas Santo Tomás (las más antiguas de Baja California). 

La industria gastronómica no se quedó atrás y se abrazó del auge y crecimiento económico de la región. Así se consolida uno de los destinos turísticos más interesantes de nuestro país, con la oferta más grande de vinos y una gastronomía reconocida a nivel mundial.

Valle de Parras y el mejor Cabernet Sauvignon del mundo

La cuna del vino en todo el continente. Cuenta con “Casa Madero” la vinícola más antigua de América y bautizada con este nombre por Don Evaristo Madero, abuelo de Francisco I. Madero cuando adquirió la Hacienda San Lorenzo en 1893.   

Esta importante región del vino en México, ubicada al sur del estado de Coahuila, no suele recibir el reconocimiento que se merece, pero es sinónimo de vinos de calidad y aporte gastronómico. La región vitivinícola con más premios internacionales en sus vinos. Para muestra: Cabernet Sauvignon Gran Reserva 2013 de la Vinícola Don Leo, galardonado con la medalla de Oro en el Concours International Des Cabernets en Francia y reconocido como el mejor Cabernet Sauvignon del mundo.

Querétaro y La Ruta del Queso y el Vino 

Querétaro es el segundo estado con mayor producción de vinos en México. La calidad de sus vinos se respalda en bodegas de gran reconocimiento como Viñedos la Redonda, Viñedos Azteca y Freixenet México, distinguida por la elaboración de vinos espumosos.

El enoturismo en el estado de Querétaro representa el segundo producto de mayor relevancia para su economía. Grandes y pequeñas bodegas productoras reciben visitantes sobre todo del centro del país que buscan escapar del ajetreo de la ciudad. 

La Ruta del Queso y el Vino es un viaje tan largo o corto como tú lo decidas. A través del territorio queretano se pueden encontrar pequeños ranchos donde se fabrican quesos artesanales, grandes bodegas vinícolas con catas y visitas guiadas por sus instalaciones además de hermosos paisajes que invitan a tomar una copa.

Vinos mexicanos imperdibles

Ahora que conocemos un poco del origen del vino en México y sus principales regiones productoras es momento de las recomendaciones, vinos que no puedes dejar de probar para entender el porqué los vinos mexicanos han cautivado paladares nacionales y extranjeros.  

Empezamos por el ya mencionado mejor Cabernet Sauvignon del mundo:  Cabernet Sauvignon Gran Reserva 2013 de Vinos Don Leo, de origen en el Valle de Parras, fue descrito como un vino elegante intenso y complejo con aromas que sobrepasan a un cabernet normal y una sensación densa e intensa en boca en boca.

Calixa Syrah de Bodegas de Monte Xanic: es una de las joyas del Valle de Guadalupe. Un tinto limpio y brillante en copa. Puede sentirse seco en boca pero que te sorprenderá con platillos mexicanos como tortas ahogadas.

Santo Tomás Tempranillo: uno de los clásicos de Baja California que enamora con su tonos rojos-violetas. Con un sabor en boca que dura por un largo tiempo, una combinación perfecta con embutidos, pero si quieres probar algo diferente unas flautas le van perfecto.

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